Aquí estamos...

Para compartir, para poder expresarnos en medio del silencio...
Para poder iluminar la noche más oscura...
Para que la canción de libertad siga siendo entonada...
Para que bien apretados unos contra otros dejemos siempre un espacio para los demás...
Porque aquí todos cabemos, sé bienvenido...
Porque también hay fuego para ti, hay lumbre para todos...
Porque aquí incluso el frío se comparte, se calienta, se abraza y se vuelve ternura...
Porque aquí se puede simplemente ser tú mismo y a nadie importa nada sino en tratar que quepas...
Sé bienvenido... ahora.
Sé bienvenido siempre...

Se trata de que elijas

Cómo te habrás podido dar cuenta, se oyen demasiadas músicas. Para evitarlo, detén una de las dos: o el reproductor de música con algunas canciones que me gustan y que espero que te gusten. O detén la radio "Super Q" que también me gusta. ¿Qué raro no?

Sevilla Homenaje

La guagua

Cuba

domingo, 20 de octubre de 2013

Estás



Estás, como si no estuvieras,
el anhelo y la memoria te hacen presente…
estás como si no estuvieras;
como el cielo acariciado y cubierto por nubes.

Sé que estás, casi todo me habla de ti,
escondes tu sonrisa tras las cosas y,
aunque quiera, no puedo sonreír.
Estás como el que espera, como el que invita…
Estás, sé que estás, de lo contrario no te anhelara.

Estás dentro y estás fuera; muy dentro quizás,
y por eso no corro a buscarte,
y no me enfado con las nubes,
pero sigo mirando para verte…llegar quizás,
aunque el viajero soy yo.

Estás aún en las palabras que atesoro,
en lo que desconozco y mañana puede ser,
en lo que soy hoy y seguiré siendo,
en lo que de mí mismo no puedo ver,
ni del cielo, ni del reverso de las nubes.

Correr a buscarte puedo,
pero no detener este viaje…
quizás porque sí que estás.

martes, 25 de diciembre de 2012

...y viene la noche



Con sus garras,
como águila que acecha su presa;
ágil, constante, incisiva...como si fuera virtuosa.

Y tú, que constantemente huyes.
Te escondes detrás del horizonte, como si debieras temerle,
como si te marcharas.
Y ella, con sus tentáculos, dominándolo todo.
Te ve huír y se aprovecha, incluso trata de alcanzarte.

Y yo, viéndola llegar.
Sintiendo su penumbra asfixiante.
Necesitándote suave, sanguíneo, palpitante...
Indefenso ante su tenacidad,
deseándote, clamándote, esperándote...
pero envuelto en la penumbra.
Como el grito sordo de la soledad,
el llanto del olvido o la fría tumba de la indiferencia.

¿Volverás?
Sí, como cada día.
Y ella, cada noche.

Pero esa noche,
como si no le provocara miedo,
como si su fragilidad no le señalara como presa,
nace un niño: suave, sanguíneo, palpitante.

¿Por qué no vienes cada noche a visitarme, tú que a la oscuridad no temes?
¿Por qué no te haces tan cercano y pones Palabra al sordo silencio?
¿Por qué con tu corazón palpitante no finalizas la angustiosa ceguera?

Te necesito conmigo: frágil, pequeño, tierno...
y como ella, constante.


lunes, 8 de agosto de 2011

Ciudad corazón




Aires de vida continúan susurrando luz,
inspirando el día, despertando amores.
Colores de vida que sorprenden las débiles ramas que las sonrisas han hecho brotar…
Aires de novedad que no logran arrancar los profundos troncos enraizados, pero crean 
el verde sobre sus cortezas.

Viva llama que no arde sin mecha
ni sin quemar la cera,
conviviendo con los viejos azabaches creadores de llagas.
Alegrías del alma por lo nuevo y viejo a la vez,
como lluvia que cae;
gotas de toda la historia que dan vida y verdor.
¡Ojos!, ya pueden ver la vida en la superficie
y distanciarse de la oscuridad de un tiempo sin ser…
pero marcando, ya lento, el momento pasado.

Nuevos ojos tiene el corazón y colores pueden ver…
y tú luz, que siempre estuviste,
sin el empeño ahora de llegar al interior del tronco,
como colibrí te entretienes.

Vida y aire, luz y cortezas…¡Oh, lluvia!, has vuelto a caer
dejando coloridas semillas empapadas de sonrisas.

jueves, 22 de enero de 2009

sábado, 15 de noviembre de 2008

Cuando se apaga el Nintendo.

2634951164_f4c16700f3_oCuando las pantallas digitales, todos los plasmas del mundo, las consolas y el internet, los videojuegos y los mp3, mp4, y todos los mp del mundo se apagan, cuando la vida virtual, que no falsa, cede su lugar a la vida real, la que no controlamos fácilmente por medio de Joystick y botones , a la que no podemos ponerles un Nick que nos defina, sin rompernos antes, muchas veces, los sesos y el alma en el intento, resulta que nos sentimos solos, anhelantes, insatisfechos. Porque la vida real requiere plataformas reales para ser vivida, requiere otro tipo de programación, no descubierta aún, para poder controlarla y encausarla. Resulta luego que efectivamente la vida real es mejor, pero nos da miedo la posibilidad constante de encontrarnos con los “imprevistos” de esa vida nuestra, que salta las reglas de todos los juegos y de todos los software, y viene a trastocar lo que pensábamos para siempre controlado. Entonces se nos abre el infinito y descubrimos que somos novedad constante y que podemos vivir nuestra propia historia, renovable siempre, mucho más apasionante que todas esas que a través de las pantallas nos ponen los nervios de puntas. Los verdaderos héroes de nuestra vida somos nosotros mismos, y nuestra verdadera fuerza nos ha sido dada por alguien para quien no somos el fruto de una combinación de datos, sino que somos sueño en sus manos, somos proyecto de sus desvelos. Y de eso, las máquinas no saben.

Léster Rafael Zayas Díaz.

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miércoles, 22 de octubre de 2008

¿Eucaristía en Crisis?

Estoy harto de la crisis y no pienso volvernonfacile2mr a hablar del tema, lo juro. Todo está en crisis, lo económico, lo político, lo social, lo religioso, ¿lo humano? ¿Es nueva esta crisis o sencillamente porque se desestabiliza lo que más nos importa, creemos que el mundo con toda su armazón de relaciones se viene abajo? Pues ya puestos, ¿qué es lo que afecta nuestras eucaristías que cada vez son menos eucaristías y dicen menos a los hombres de hoy? En mi opinión lo que está en crisis no es la eucaristía, que es en definitiva capacidad siempre actual de dar gracias y entrar en comunión, lo que verdaderamente está en crisis es nuestra capacidad para comunicar con lo gratuito, con lo que no entra en el plano de la compra venta, con lo que se nos da sin tener que entrar en una lista interminable de créditos y débitos. En la eucaristía se nos regala el don más preciado de la humanidad, se nos da la humanidad misma, hecha carne en la persona de Jesús, y esto ciertamente no tiene precio. ¿Será por eso que no es importante? Vivir en actitud eucarística perenne es ser capaces de convertir nuestra vida en ofrenda oblativa para todo el que nos rodea. Pero esto, ciertamente, no parece ser ya un valor para los sistemas bancarios de hoy capaces de quitarnos el sueño. Yo sin embargo apuesto por lo otro, apuesto por la gracia, apuesto por Jesús.

sábado, 11 de octubre de 2008

¿Cuál Crisis?


Nunca como ahora se ha hablado de crisis, la crisis financiera, la crisis de la bolsa, la crisis en definitiva de los que algo tienen. El mundo cambiando de eje, gira ahora en torno de los relojes de Wall Street, y todos viven pendientes de los número rojos, de los número verdes. La crisis de los poderosos, de los que tienen y no comparten, la crisis de los que sacan dinero de no se sabe dónde para solucionar los problemas de no se sabe quien.
Los pobres como siempre no entendemos nada, no sabemos que es eso del Euribor, no sabemos nada de inyecciones de liquidez. No sabemos nada de esta crisis los que llevamos ya muchos años, muchos siglos en crisis, una crisis permanente e injustificada, mantenida por los que ahora se sienten amenazados porque tiemblan sus riquezas. La crisis que nos afecta, la milenaria, la insoluble, es la de los que no comparten, la de aquellos que cierran las puertas para no ver la miseria de quien vive en frente, la de los que no quieren enterarse que inyecciones de liquidez pueden solucionar los problema de continentes enteros empobrecidos. Es esta la verdadera crisis, la que está en la raíz. La que nos negamos a aceptar y frente a la que ponemos grandes dosis de esperanza, la que nos da el Evangelio, para continuar gritando que otro mundo, mejor, es posible.



sábado, 4 de octubre de 2008

lunes, 29 de septiembre de 2008

El Evangelio sabe a leche de Mujer...

Ni siquiera se empeña en defender un nuevo modelo de familia, ni habla y grita por si educación para la ciudadanía o no, tampoco se empeña en condenar a los padres y en hablar de aberraciones, simplemente se entrega a la causa más noble: "la del ser humano".



miércoles, 20 de agosto de 2008

A medias...



Sobran los amores para hacer poesía...
pero en los atisbos del ocaso
el alma es la primera en ennegrecerse.

Reflejos de luz sólo he visto
unos más intensos que otros,
algunos muy coloridos.

Hace un año, y más de un año...
y sigo en medio del camino.
Más sereno, eso sí,
menos viento, menos tormentas... pero en medio.

Gracias a Dios que en medio,
en el camino...
en el mismo camino,
con los mismo amores;
debiendo uno quizás ser más pequeño.
El que siempre estuvo y se cerció con los golpes
y por los golpes.

De tantos amores,
tantos que no de todos disfruto.
Quizá todos a medias, quizás...
los de la tierra, los del aire, los del cielo.

Amores que no correspondo,
no como debiera, no como me exigen,
no como me necesitan y necesito,
no como lo que son: amores.
Jarabacoa, 19/8/2008

viernes, 13 de junio de 2008

La Noche.


¡Cómo se quedaron tus pies en el agua…
si con el brillar de las estrellas la marea calmó el oleaje
y con la noche serena
el reflejo de luz ya no te alcanzaba
y tus ojos dejaron de doler!

¡Cómo te sostuvo el viento,
aún tus pies hundidos en la arena!
¡Cómo tuvo que llegar el frío
para saber que el mar era quien te calentaba!
… y pudiste mirar… y mirar al mar
y recordar el azul que venía del horizonte,
desde donde todo nace,
desde donde todo se une:
el sol, el cielo, las estrellas, el mar…
Ese mar que sólo podía mojar tus pies, pero tus pies…
y no quisiste salir,
aún con ese reflejo que te dolía
y que recogía la marea, devolviéndola al horizonte.

Ahora sabes del mar y ya no sientes el reflejo,
ahora anhelas el horizonte y ser uno con el azul,
con el sol, con el cielo…
Ahora sueñas con las noches,
y con las estrellas,
y con poder sentir el mar,
sentir su suavidad,
aquel que sólo cubrió tus pies, pero tus pies…

miércoles, 11 de junio de 2008

Cuba de Nuevo...

Que Cuba está cambiando es un hecho, lo que no me queda suficientemente claro es para dónde cambia, en los últimos tiempos, que no son tan últimos, vamos de bandazos por la vida entre la izquierda y la derecha, el frente y la espalda, y esa dulce medianía, que en algunos casos es ideal, pero no en el caso Cuba. La “dulce medianía” de Cuba es inercia y se paga caro. Demasiado caro, si tenemos en cuenta que no somos nosotros los que la pagamos, (nosotros los que nos dedicamos a escribir sobre Cuba, a especular sobre su futuro, a soñar con el pasado. Tampoco la pagan los que desde las más altas cumbres de este mundo nuestro se sienten dueños de los destinos. Ni la pagan los socialistas de todo el orbe que hablan de socialismo tal y como se puede leer en cualquier folleto). La pagan los que viven el día a día en nuestra tierra, los que ya no saben lo que es marxismo, capitalismo, socialismo. Los que ya no se acuerdan de Marx porque fue un sueño demasiado caro y empalagoso, soporífero de verano y el verano queda demasiado lejos. Los pagan ellos.

Ahora el gobierno nos sorprende de nuevo, se acabaron las viejas igualdades de “a cada uno según su necesidad”, porque al fin y al cabo demostrado quedó que nunca fuimos iguales, para pasar a otro modo de entender las cosas: “a cada uno según produzca”, en fin, qué será mejor, no lo sé. Tal vez ya alguno de los que me leen estará pensando: “No si por protestar se protesta por todo”, y a lo mejor tiene razón, pero no salgo a brindar todavía por el cambio de Cuba. Ni me espero demasiados cambios, hablo de cambios de verdad, más allá de toda ideología. Al menos más allá de este último cambio que de comunismo no sé yo ya qué le queda. Eso sí, no dejo de asombrarme con la última noticia de los medios:

El trabajador ganará lo que sea capaz de producir", adelantó el viceministro de Trabajo, Carlos Mateu. "Por lo general ha existido una tendencia a que todo el mundo reciba lo mismo, y ese igualitarismo no es conveniente", añadió. "Este sistema de pago debe verse como una herramienta que ayude a obtener mejores resultados productivos y de servicios", dijo Granma. El mecanismo ya es aplicado en algunas empresas administradas por las Fuerzas Armadas que Raúl Castro lideró hasta su designación.

Pues no sé cómo ve las cosas el tal Mateu, ni en qué parte de la Isla vive, ni si sabe él de igualdad, o si alguna vez leyó el Capital. Pero si es para mejora del pueblo de a pie: Hágase. Eso sí, no me pidan que aplauda todavía, no todavía. Hemos aplaudido mucho y después las manos se nos han quedado acalambradas durante mucho tiempo, como triste y permanente recuerdo de lo que no debimos hacer un día.

Si hay que aplaudir, apláudase, yo no.

martes, 10 de junio de 2008

¿El mundo está cambiando?


ECUADOR: IGLESIA CATÓLICA APOYA DERECHOS DE LAS PAREJAS GAYS

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) le pidió a la Asamblea Constituyente de El Ecuador que incorpore en la Nueva Constitución los derechos de todas las parejas ya que, entienden, es "una realidad social" y de orden "patrimonial". Específicamente aprueba que se reconozcan los derechos a las «parejas estables, sin que importe su sexo u opción sexual».

Aun cuando eso no significa que avalen el matrimonio de una pareja homosexual, los Obispos de la Iglesia Católica manifestaron un inédito realismo nunca antes visto en Latinoamérica.

El pronunciamiento de la CEE, realizado por su Presidente Antonio Arregui, se produce en momentos en que la Asamblea analiza una petición de grupos homosexuales para incluir en la Constitución que se respeten sus derechos legales como, por ejemplo, la posibilidad de heredar los bienes de sus parejas. Avalándolos, Arregui consideró que debe haber «una regulación que permita que sus relaciones (de las parejas del mismo sexo) estén regidas por principios de equidad y justicia».

«Entendemos que la moral cristiana considera la práctica homosexual como incompatible con la vida de fe. Entendemos que eso, lamentablemente, a una persona le priva de su condición de cristiano consecuente… Pero el Estado, en el ámbito que le corresponde, tiene el derecho de normar los efectos económicos y patrimoniales que se derivan de tales uniones».

La distinción entre los derechos ciudadanos de acuerdo a sus propias convicciones y la doctrina religiosa que sostiene la Jerarquía Eclesiástica quedan así mutuamente resguardadas. «Es doctrina sólida y tradicional de la Iglesia –dijo el Arzobispo Católico Arregui- el distinguir entre la distinción del régimen jurídico que la sociedad impone y el régimen moral que guía las conciencias».

Arregui puntualizó que se trata de «adaptarse sin renunciar a los principios», mientras la Conferencia de Obispos, en sus observaciones a la Asamblea Constituyente, recalcó que «toda persona humana es respetable, sea cual sea su orientación sexual». Y agregó que, «este respeto a la persona no significa la aprobación de relaciones sexuales no conformes con la naturaleza humana». Aunque recientemente renovada, la CEE no se ha caracterizado precisamente por ser progresista. En todo caso, su comunicación finalizó puntualizando que «Cristo no vino a condenar sino a sanar».

Fuente y/o redacción:
www.vidanueva.com,
http://archivo.eluniverso.com/2008/04/25/aspx y otros
03-08

Bueno, definitivamente, algo es mejor que nada, hay obispos que saben, "adaptarse", aunque es raro bien vale un brindis por la Conferencia Episcopal de Ecuador. Independientemente de lo que cada uno de nosotros piense por separado al respecto, hay que decir que lo primero, es lo primero, y lo primero siempre será el ser humano, al menos mientras dure el sueño de Jesús.

lunes, 9 de junio de 2008

Con la vida


Con el Lazarillo de Tormes

domingo, 8 de junio de 2008

sábado, 7 de junio de 2008

Una Noticia Marginal



Que Dios prefiera a los pecadores es cosa que supera nuestras limitadas capacidades de aceptación, por muy humildes que nos esforcemos en ser y por muy abiertos al reconocimiento de nuestras limitaciones que estemos, los pecadores son los OTROS, los que no hacen lo que yo hago, los que no creen en lo que yo creo, los que no aman lo que yo amo. Esos son lo que se equivocan y por eso no entienden. Los pecadores son ellos.

Tal vez porque no es posible una identificación con ellos en lo profundo de nuestras perfectísimas personas es por lo que Dios se abre a ellos, les prefiere, les sale al encuentro y les ama.

Buena y rara noticia la de Dios, que se escapa de nuestros templos, de nuestro “encuentros de oración”, de nuestras “liturgias asépticas”, de nuestros “grupos de crecimiento”, para salir corriendo hacia el abrazo que tiende con sus manos manchadas el pecador. Buena noticia poco entendida esta, que se automargina para enseñarnos que Dios camina por las afueras, por los

barrios, por las discotecas, por los bares, por las plazas mayores de todos nuestros pueblos y ciudades los fines de semana por la noche. Para decirnos que el Dios de Jesucristo, sabe de “Botellones” y de amor. Celebra la fiesta del abrazo y el perdón.

miércoles, 4 de junio de 2008

No has podido


No lo dijiste todo,
no has podido...
las palabras no te alcanzan,
se te acaban,
se te pierden.
Las fuiste dejando todas,
por el camino.
Y ahora no la encuentras
y las que quedan las cuidas.

No es tu culpa no,
¿Cómo podría serlo?
Fueron mis rendijas
y esa luz mentirosa
que a veces se me escapa.
Te colaste por ella
tras el brillo falso
de un bien creído,
acariciado.
que llegaste amar y que te ama,
no lo dudes.

Pero un bien que te cortó las alas,
te hizo inútil.
Ahora no puedes irte y te callas,
perdiste tus palabras, tus canciones.

Yo tampoco te dejo,
tengo miedo al silencio, al frío,
a la casa sola y a las rendijas.

Pero no es tu culpa no,
fueron las rendijas y esa luz falsa.

Manresa-Loyola
17/3/07.

sábado, 31 de mayo de 2008

¡Señor Señor!

De decir Señor, Señor se trata, sí, pero no basta. No basta. No basta cualquier cosa, ni cualquier cosa es suficiente para “cumplir”, porque no se trata de cumplir, sino de dar, de darse. De ir más allá de la ley porque la ley del amor no tiene fronteras y no está escrita en ningún código.

“La religión se muere”, dicen algunos, “va herida de muerte”, dicen otros. Mientras por todas partes parecen renacer como por generación espontánea, nuevas formas religiosas, nuevos estilos, que con la gracia fresca de la novedad pretenden encarnar como lo más suyo, toda la riqueza del Evangelio. Pero no se trata de decir ¡Señor, Señor!. No se trata del grito trasnochado de quien está tranquilo consigo mismo porque el mundo ha visto lo “practicante” que es. Se trata otra vez, de nuevo, de nuevo siempre, de la antigua y siempre nueva: revolución de amor. La que no se agota en actos públicos, sino que adolece siempre de la justicia, de la caridad de Cristo, de la igualdad entre los hombres. La que nunca se da por satisfecha, ni se viste de gala jamás para que los hombres la vean. No se trata de decir ¡Señor, Señor!. Sino de “hacer” posible al Señor en nuestro mundo.

sábado, 26 de abril de 2008

Tal Vez


Tal vez porque estamos demasiado inmersos en lo cotidiano o porque a lo mejor la extraordinario se ha vuelto en exceso ordinario, somos incapaces de descubrir el “paso” de aquello otro, sin nombre preestablecido, sin rutinas amargas y asfixiantes que sale a nuestro encuentro, así de pronto, para trastocar lo pequeño, lo mediano, lo de siempre, en un momento único, rico de sentido y lleno de vida. No hemos vuelto refractarios a lo inusual. Hemos endurecido el corazón.

La pascua, es precisamente eso, lo extraordinario que entra de golpe en la cotidianidad de la vida, en el andar por casa, sin perder su eterna novedad, su capacidad de asombrar siempre, de desbordar nuestras expectativas en cada momento. Sin dejar nunca de ser extraordinaria. Es Pascua cuando hago de la vida del hogar, de mi entorno de trabajo, de mi comunidad vecinal, momentos privilegiados, que permitan descubrir el eterno milagro de la vida. Resurrección es el hoy de la fe, es posibilidad siempre cierta de poder cambiar lo cotidiano en novedad, de poder cambiar el odio en amor, las rencillas eternas en eternas posibilidades de búsqueda del otro, de comprensión del otro, de acogida del otro. Resurrección es el milagro de la Madre y del Padre, es la alegría constante del amigo, es la riqueza insondable de los atardeceres de cada día, de los amaneceres de cada día.

No hay que esperar a un futuro incierto cuando somos portadores de esa gracia única que transforma “las peñas en desiertos”, “lo escabroso en llano”, la muerte en vida. ¡Resucitemos!


“De ser visibles se trata”, de estar al día, de no quedar reducidos a lo anónimo, a lo interno. Que todo el mundo nos vea. Es lo que parece escucharse detrás de cada movimiento, de cada lucha por derechos de todo tipo, de cada institución. Vivimos la espiritualidad del tráiler, como las pelis y corremos el riesgo de creer que quien ha visto el táiler ha visto toda la película. Nos conformamos con poco y nos basta un “corto”.

La fe cristiana por su propia naturaleza, encarnada, mundana, del día a día corre el riesgo de convertirse en “tráiler” nos basta un buen discurso, una buena obra hecha a tiempo y en el lugar adecuado para dejar claro que seguimos vivos, que no hemos muerto. Pero la realidad honda de nuestra vida se mueve precisamente allí donde no es posible llevar la mirada humana, la pascua se gesta dentro, se hace experiencia en el silencio, se descubre al borde del sepulcro donde no llegan las cámaras de nuestro mundo. La Pascua se hace vida allí donde parece que la muerte se ha llevado la última palabra. En la intimidad del cenáculo se hace presente el resucitado. En la experiencia de comunión que no es posible verbalizar, que no hay aparato humano que logre captar en su realidad más pura para luego reproducir al mundo. Lo cristiano lo pascual se hace en todos los Nazaret del mundo, donde las noticias no son noticias. Necesitamos corazones como el de María, capaz de captar la Palabra Viva que se nos cuela con el aire silencioso del mediodía por cualquier ventana de nuestra alma. No necesita la Pascua un día de “visibilidad”.

jueves, 21 de febrero de 2008

Esperar


¿Qué espero? De mí, de la vida, del mundo, de los demás…
Espero ver cumplidos mis sueños, si los tengo,
o es espero simplemente ser feliz: “sentirme” feliz.

Se espera… ¿se espera ser lo que se es, o lo que se espera ser?

Esto depende de la visión que tenemos del ser humano, la que tenemos de nosotros mismos: la que tengo de mí mismo. La pregunta fundamental sería: ¿Quién soy? Y es que lo que se espera siempre “compagina” con la visión (consciente o inconsciente) que tenemos de nosotros, del mundo, de la vida, de los demás. La visión nos hace llevar o querer llevar a la realidad a ser o que llegue a ser lo que esperamos (lo que debe ser según la visión).

Pero esta visión es vivencia, no sólo conocimiento teórico, es experiencia de vida, de la vida, de la única vida. Por ende la pregunta base para profundizar en esta cuestión puede ser: ¿cómo he vivido? Y desglosada: ¿cómo he vivido mi vida? (lejos esto de categorías morales), ¿cómo me han enseñado a vivirla?, ¿cómo he aprendido a vivirla? (en mi cultura, mi sociedad, mis espacios, mi familia, mis amigos, mis conocidos). Y desde ahí se responde automáticamente: ¿cómo espero vivir?

Una respuesta prodría ser: continuar con lo “bueno” y dejar lo “malo”. En otras palabras: continuar con lo que me hace bien, con lo que me gusta, me agrada, me da alegría, lo que me hace sentir bien y dejar lo que me hace mal, lo que no me gusta, no me agrada, no me da alegría, no me hace sentir bien…

Un día, paseando con una amiga en Madrid, en las inmediaciones del Planetario (el paseo fue porque llegamos tarde a la función), hablábamos de si todo era o no bueno, es decir, si existían cosas malas. Y ella me respondió: - No, Octavio, hay cosas buenas y hay cosas malas.

Siempre he dicho que la “mejoría” es subjetiva (claro que siempre es comparativa), o sea, que lo que cambie a mejor o a peor depende del sujeto, pero no puede verse como un sujeto individual únicamente, sino también como un sujeto colectivo, como es el caso de las culturas. En otras palabras la mejoría es una subjetividad con componentes culturales (sociales).

Pero para qué todo esto de la mejoría y demás. Es que una situación mala puede mejorar y una situación buena puede empeorar. Algo malo puede mejorar tanto que se transforme en bueno o viceversa. De este punto puede sacarse un dato importante: la situación.

La situación, los hechos, las acciones, etc., en otras palabras lo objetivo, siempre nos suscitará una interpretación. De ahí se da entonces la percepción de lo “bueno” y lo “malo”, de que una situación mejore o empeore.

Otro elemento importante es lo que entendemos por paz, ya que el experimentar este sentimiento es indispensable para sentirse feliz. Esta última puede identificarse con encontrar lo bueno (o lo bello) y no necesariamente lo bueno se identifica con el sentimiento. Pero como ya hemos visto que lo “bueno” (como contingencia) es subjetivo, es decir que depende de la interpretación que haga el sujeto sobre lo objetivo (que será siempre desde su cultura y vivencia personal), lo importante será la actitud que se tome frente a estas situaciones que nos pueden quitar la paz, al considerarlas malas.

Y es que muchas veces (lo digo por mí), se tiende a huir, evadir y no enfrentar la realidad que se nos presenta e incluso a refugiarse en otras cosas que sí nos producen satisfacción, alegría y felicidad (del índole que sean), ya que las cosas que producen alegría son aquellas conformes a mi ser, pero el ser social, culturalmente condicionado.

Aquí entonces volvemos a la pregunta inicial: ¿qué espero?
Espero que sea posible lo que espero o “debería” esperar (socialmente condicionado).
Espero lo que “hoy” no es (pues lo espero, y no lo soy o no lo tengo).
Pero, ¿qué es lo que es hoy, la interpretación de lo objetivo?
¿Qué valor tiene eso que es hoy y que espero que sea mejor mañana?

¿No sería esta cuestión un problema más de valoración que de hechos, un problema de subjetividades?

No excluyo que en realidad existan hechos malos, pero quizás hay menos hechos malos de los que pensamos, quizás la felicidad dependa un poco más de cómo veamos las cosas, de cómo nos veamos a nosotros mismos, de cómo experimentemos la realidad, de aumentar nuestra capacidad de valorar lo que “hoy” se tiene, de abrirse más a la conformidad con nuestra vida, única e irrepetible, distinta y diferente de cualquier otra en cuanto tiempo, espacio y materialidades existan.

Será más un problema de infravaloración personal o de magnificación de aquello me puede estar quitando la paz, sin darme cuenta que es pasajero o menos significativo de lo que parece, de que aquello que no deseo o de lo que huyo no es tan fatal como parece, o que estoy tan apegado a unos sueños y no me doy cuenta de lo maravilloso que la vida me presenta “hoy”. En conclusión: puede ser que seamos felices con lo que ya somos y lo que ya tenemos, en cada tiempo, espacio y situación. Pero la esperanza siempre estará abierta y siempre tendremos una nueva oportunidad de recomenzar y de encontrar esa felicidad que tanto anhelamos.